«Nada te turbe, nada te espante; todo se pasa, Dios no se muda» — Santa Teresa de Jesús ✦ «Todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias» — San Carlo Acutis ✦ «A la tarde te examinarán en el amor» — San Juan de la Cruz ✦ «La gloria de Dios es el hombre viviente» — San Ireneo de Lyon ✦ «Alabado seas, mi Señor, con todas tus criaturas» — San Francisco de Asís ✦ «¿Quieres de verdad ser santo? Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces» — San Josemaría ✦ «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti» — San Agustín ✦ «En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el Amor» — Santa Teresa del Niño Jesús ✦ «La santidad es para cada uno de nosotros un sencillo deber» — Santa Teresa de Calcuta ✦ «¡No temáis! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo!» — San Juan Pablo II ✦ «Estas crisis mundiales son crisis de santos» — San Josemaría ✦

Santa Teresa de Jesús: la monja que no se dejó turbar

Santa Teresa de Jesús, con velo, libro y pluma, en grabado con collageImprimatur

Santos · Perfil

Teresa entró en el Carmelo a los veinte años y tardó mucho en tomarse la vida espiritual en serio. Después reformó su orden, fundó conventos por toda España y escribió páginas que se siguen leyendo cinco siglos más tarde. Es santa Teresa de Jesús.

Nació en Ávila el 28 de marzo de 1515. A los cuarenta y siete años fundó, con aprobación de la Santa Sede, un convento de vida más exigente, y después fundó muchos más. Junto con san Juan de la Cruz impulsó también la reforma de los religiosos varones. Murió en Alba el 4 de octubre de 1582; sus últimas palabras fueron: «Te doy gracias, Señor, porque al fin muero hija de la Iglesia». Fue canonizada en 1622, y Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia el 27 de septiembre de 1970, la primera mujer en recibir ese título.

Por qué te lo receto

Para quien reza sin sentir nada, para quien está agobiado o enfermo, para quien cree que la vida espiritual es solo para los demás. Teresa tuvo años de sequedad y luchó con su propia debilidad, y aun así llegó a hablar con Dios como con un amigo.

Receta: dedica diez minutos a estar a solas con Dios, sin pedir nada y sin fórmulas, y repite despacio «Nada te turbe». Su día: 15 de octubre.

Fuentes: Pablo VI, carta apostólica «Multiformis Sapientia Dei», 27 de septiembre de 1970 (vatican.va).


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